El rol de las mujeres en el arte ha sido muy limitado si atendemos a los libros de historia y su exclusión en las corrientes artísticas. La ínfima representación de la mujer artista en museos, ferias y centros de arte es una realidad incontestable. La última feria de Arco ofrece cifras significativas: la presencia femenina no supera el 25%, con sólo un 5% de artistas españolas en el saco. La falta de apoyo lastra considerablemente la carrera profesional de la artista, y esta circunstancia hace necesaria una mayor implicación por parte de los gestores artísticos.

En este contexto se enmarca el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, promovido por Mila Abadía, directora de la plataforma Arte a un Click, y curadora de este novedoso y necesario experimento que pone en valor la figura de la mujer artista.

Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y apuesta por visibilizar el arte femenino a través de entrevistas y presentaciones de mujeres artistas realizadas por galeristas, curadoras y bloggers especializadas en arte. Con una orientación claramente reivindicativa, Mujeres Mirando Mujeres cumple este año su cuarta edición, y suma a su labor editorial la organización de la exposición colectiva El poder de la presencia, que reúne a 21 artistas y que se puede visitar hasta el 15 de mayo en el Est_Art Space de Alcobendas, en Madrid.

Sabemos que siempre te interesó el arte. Como directora y curadora de contenidos de Arte a un Click has realizado un largo camino en muy poco espacio de tiempo: colaboraciones en otros medios, labores de partner en distintas ferias y la creación y desarrollo del proyecto Mujeres Mirando Mujeres, entre otros ¿Qué te ha llevado a ampliar tus expectativas?

La curiosidad???, Me encanta aprender, soy curiosa por naturaleza y cuando ahondas en un mundo como éste, poco a poco, vas ampliando conocimientos, descubriendo nuevas miradas, nuevas sensaciones, y acabas echándole más y más horas, vas conociendo gente estupenda, grandes mentes creadoras y grandes personas y bueno, lo uno lleva a lo otro y al final te das cuenta que es ahí donde quieres estar, aunque no tengas un momento para respirar, pero contenta 🙂 Además el nacimiento de MMM y todo el recorrido que está teniendo es increíble para mi, me emociona pensar que tantas mujeres espléndidas hayáis creído en una iniciativa así y estéis dispuestas a seguir año tras año, eso hace que, aunque haya momentos en que las dificultades se te amontonan, sigas tirando hacia adelante. Y tener la fortuna de pertenecer a un equipo como el de Arte a un Click y MMM es vitalizante!! Siempre que te ahogas hay alguna para darte un empujón y ayudarte a levantar!. La verdad es que me siento enriquecida y afortunada de estar donde y con quien estoy.

Tu labor de dirección y comisariado en Mujeres Mirando Mujeres supone un cambio de política en la mediación por cuanto reúnes a mujeres curadoras, blogueras de arte, periodistas especializadas, para presentar a mujeres artistas. ¿Cómo se combate el sesgo por género en los circuitos formales del arte? ¿Qué responsabilidad tienen las gestoras culturales en esta sub-representación de la mujer artista en los centros de arte y museos?

Las gestoras culturales como mujeres y como profesionales estamos obligadas a tener claro donde estamos nosotras y lo que podemos hacer para colaborar en el cambio, debemos ir más allá del beneficio y apostar por las artistas, no es que no tenga que hacerlo un gestor, es que nosotras tenemos una mayor responsabilidad. Ciertamente el techo de cristal deja fuera de nuestro alcance determinadas decisiones, pero en la medida en que estén en nuestra mano es prioritario hacerlo.

Si eres galerista, gestora, comisaria, museóloga, bloguera o periodista tienes en tu mano una gran herramienta de lucha y debes aprovecharla en la medida de tus posibilidades.

Además, como cualquier persona que forme parte de la sociedad debemos obligar a las instituciones a tomar medidas para que lleguemos a una igualdad real y no solo legal. Si queremos una sociedad más justa tenemos que seguir apostando por ello, en la gestión cultural y en cualquier ámbito de nuestra vida.

Proyectos como MMM y otros mucho más importantes y con más trayectoria, son una forma de llamar la atención, la suma de todos ellos produce ruido, y el ruido produce que se fije la mirada en una situación concreta. Es difícil conseguir cambios a corto o medio plazo, sin embargo estoy convencida que solo si seguimos haciendo y produciendo ruido, ese cambio llegará.

Entrevista a Mila Abadía el día de la inauguración de la muestra El poder de la presencia

¿El arte realizado por mujeres tiene algo en común? ¿Existe una proyección determinada, una sensibilidad marcada por el género?

La artista reflexiona sobre su cuerpo, su espacio o su identidad igual que lo hace el artista, en ese sentido no creo que haya un “arte femenino”, ni “una mirada femenina”, si haces arte, eres artista, aquella idea del determinismo biológico debería estar superada a estas alturas aunque soy consciente de que, lamentablemente, ese recurso le encanta a una parte de la sociedad.

Mucho más interesante me parece el arte feminista, y la mirada de las artivistas, su arte incisivo y crítico con el contexto social nos muestra el camino.

¿Por qué ese empeño en desprestigiar el arte feminista? ¿Se castiga la desobediencia o es una mera cuestión de mercado?

Un poco de cada diría yo, el mercado lleva la voz cantante, el dinero manda y el dinero no quiere cambios, ya le va bien así. Los grandes poderes económicos no quieren que haya un cambio que desestabilice su economía, tienen miedo, lo malo de alguien con miedo es precisamente que tenga poder porque coarta las posibilidades de cambio y constriñe libertades y eso es precisamente lo que hacen.

Y ahí es donde entra el tema del castigo del que hablas, ese “mejor acallarlas no sean que nos cambien el queso de sitio” está muy vivo en demasiadas mentes.

Hay que tener en cuenta además que el dinero tiene poder, pero también lo tiene la cultura, el sistema patriarcal la ha dominado a lo largo de la historia, y así nos va, por eso es importante apropiarnos de ese poder, necesitamos contar las historias, gozar de la palabra, componer la imagen.

Todas, como mujeres, como profesionales y como sociedad debemos construir la cultura.

¿Háblanos de tus proyectos más inmediatos y cuéntanos un sueño recurrente?

Bueno, no puedo hablar solo de “mis” proyectos porque son proyectos de todo el equipo, tanto en Arte a un Click con un equipo formado por Mercedes Palaín, Adriana Pazos Otton, Ana Gr. Yñañez y Jose L. Calleja, como en MMM con Mercedes Palaín, Adriana Pazos Otton, Ana Gr. Yñañez y Natalia Alonso Arduengo, conformamos grupos cohesionados y fructíferos, así que los proyectos hoy por hoy, son de todas. Todas son grandes profesionales, sin ellxs nada hubiera sido posible. 

En MMM nos hierve la cabeza pensando en la idea de itinerar El poder de la presencia, y queremos terminar esta edición de MMM con la mejor repercusión, que es el fin con el que nació el proyecto al fin y al cabo, visibilizar y dar presencia a las artistas y las gestoras con las que trabajamos; queremos seguir rodeándonos de grandes mujeres como hasta ahora. Ya tenemos la mente puesta en la V edición!!

Y en Arte a un Click nos basta con seguir trabajando y consiguiendo una clientela que aunque sea pequeña, siga siendo fiel al proyecto como hasta ahora, creemos que el arte debe estar al alcance de todxs y una plataforma como Arte a unClick es una buena herramienta.

Y sobre el sueño… dormida no tengo sueños recurrentes, los tengo despierta y esos son solo míos, me da vergüenza contarlos, algunos son muy locos :))))))

Si me preguntas por algo que me gustaría que se hiciera realidad te diría que muchas veces pienso en que todo el trabajo que tantas mujeres están llevando a cabo para conseguir posicionarse en el lugar que les corresponde de frutos y que se acabe son esos formatos de dominancia patriarcal, pero no para nosotras, sino para toda mujer haya nacido donde lo haya hecho. Sigue habiendo demasiadas mujeres que son repudiadas, agredidas, asesinadas o violadas imunemente, acabar con todo eso, sí sería un buen sueño.