Nos decía Carlos Zilli en el anterior artículo que Inventar viene de “Inventus”  In, hacia dentro y ventus venir. O sea, que es algo que viene desde dentro de uno.  Uno de los principales propósitos de Viejenials es no sólo el de la reinvención- entendiendo que nuestra segunda vida comienza luego de los 50-  sino que es el momento de cumplir sueños y de rescatar nuestros talentos dormidos.

En Estados Unidos se han inventado la fórmula extraordinaria de hacer Summer Camps, o sea Campamentos de verano, pero esta vez son para Adultos,y orientados a que  cada uno de ellos sea de inmersión temática para sus participantes. Y por supuesto, todos son de habilidades artísticas, que son las que por lo general nuestra generación ha dejado en el tintero.

Ahora es pues el momento de tocar el instrumento que siempre soñamos, de bailar ese baile que no nos atrevimos o para el que nunca encontrábamos tiempo. Ahora es el momento de hacer teatro, o de estudiar matemáticas, que aunque no sea artística, es una  habilidad del conocimiento que no sólo nos hará entender el mundo de los algoritmos que mandan nuestras vidas, sino que será un óptimo ejercicio para mantener a nuestro cerebro en forma.

La edad nos permite ahora tener desenfado para aprender lo que queremos, y ya no lo hacemos por obedecer o contentar a nuestros padres, sino desde un profundo convencimiento de hacer lo que nos gusta. Tampoco aprender a esta edad nos obliga a triunfar, sino que nos permite conectar con lo más profundo de nosotros mismos. A eso apuntan estos campamentos, en los que además la socialización con otros pares juega un papel extra, y a la vez fundamental para realizar la experiencia.

Hace veinte años, cuando la investigadora académica Julene Johnson quería estudiar cómo la música podría ayudar al proceso de envejecimiento, no pudo obtener financiación. Johnson, un profesora del Instituto de Salud y Envejecimiento de la Universidad de California, San Francisco, sospechaba que la música podría mejorar la memoria, el estado de ánimo e incluso la función física.

Esta investigadora pensó que el mejor abordaje en la música a cierta edad como modo terapeutico debiera ser la  música coral. El instrumento ya está en el cuerpo y repercute en vibraciones por todo el organismo.  Cantar en grupo es más divertido, permite diálogo entre las voces, y además es un evento de encuentro y socialización que no sólo estimula las cuerdas vocales sino el ánimo.

Los campamentos de MUSICA CORAL, puede ser uno de los temas aglutinadores de este tipo de encuentros, y tal vez sea uno de los más profundos en socialización.

Ya nadie duda que ponernos a aprender algo totalmente nuevo es uno de los mayores preventivos del envejecimiento. Por otro lado, cualquier actividad que nos genere un desafío también agudiza nuestra lucha por  prolongar nuestro tiempo. Las actividades que se proyectan en el tiempo, que genera metas y desafíos son fundamentales para ampliar horizontes.

Los campamentos que nos cuentan desde USA son:

Jamey Aebersold’s Summer Jazz Workshops

Se realizarán en la Universidad de Louiseville, de Kentucky en campamentos que duran cinco días. Comienzan en un domingo de julio con la amenización e inmersión en el grupo. Luego el lunes muy temprano comienzan las clases. Es un verdadero “All that Jazz” , ya que debes elegir un Combo para tocar. Durante el almuerzo hay grupos tocando. Y por la noche se toca en grupo. Todo acaba en un concierto el viernes al mediodía donde pueden venir la familia y los amigos. No digaís que no es divertido!

Bailes de salón en Brigham Young University (BYU) Dance Camp

Se comienza a la mañana con tres horas de clase , y los alumnos son divididos en distintos niveles, ya que aceptan a principiantes. A la tarde , luego del almuerzo, hay otras tres horas, y a la cena se baila libremente, o hay lectura, o teatro, o visitas a la cercana Sundance.

La experiencia que dura 7 días culmina con un espectáculo en el que los artistas son los mismos alumnos.

Interlochen Adult Band Camp, Adult Chamber Music Camp, Adult Choir Camp

“La filosofía detrás del campamento es proporcionar un ambiente de apoyo para que los adultos de todas las edades aprendan música, además de pasar un buen rato “, dice la directora de programas y música Nina Andersen. De martes a viernes la clases  comienzan a las 8:30 de la mañana y terminan a las 5  de la tarde, siempre con una estimulante pausa para comer. Los participantes  se forman  en conjuntos grandes y pequeños (como jazz, Klezmer y Dixieland). Durante el día se hacen distintas prácticas que fomentan el aprendizaje como para la comprensión de ritmos complejos. Por la noche, se hacen improvisaciones.  La directora del campus admite que  “La mayoría de nuestros campistas tienen más de 50 años, y se divierten tanto socializando como haciendo música juntos”.

Está claro que los campamentos son una fórmula clara que debemos poner en práctica urgentemente. Y en Viejenials lo estamos pensando seriamente. ¿Alguien se apunta?