El sector audiovisual toma conciencia de la importancia del adulto mayor en el discurso social, de la necesidad de hablar de la edad desde la propia experiencia, a través de iniciativas tan interesantes como el Festival de Cine Senior Movie.

Impulsado por la Asociación Stowarzyszenie Kamera, fundada en Polonia en 2011 por iniciativa del entusiasta del arte cinematográfico Krzysztof Ku?nicki, este festival está dirigido a cineastas en edad de jubilación, es decir, mayores de 60 años, reclutados en el cine amateur e independiente.

La idea del Senior Movie Festival surgió del interés de presentar al público el trabajo cinematográfico de jubilados cuya pasión es el cine, y descubrir qué quieren transmitirnos los adultos mayores a través de sus películas, cuál es el mensaje que prevalece, la transmisión intergeneracional o capturas de momentos importantes de la vida. Las respuestas, después del visionado, serán un factor de puesta en común y discusión entre los creadores y la audiencia.

Cerrado el plazo de admisión, desde el Festival informan que se han presentado 129 películas de directores de Polonia, Estados Unidos, España, Italia, Canadá, Gran Bretaña, Serbia, Bulgaria, Francia, Alemania, Dinamarca, Israel, Turquía, India y Brasil, de la que se seleccionarán 33 títulos que irán a competición.

Existen iniciativas paralelas, con largo recorrido ya, como el Legacy Film Festival on Aging, que este año ha celebrado su octava edición en San Francisco, el Festival de Cine Europeo Generacional celebrado en Alemania, el Apia Young at Heart en Australia con 13 ediciones, y otras experiencias más jóvenes como el Celebrate Aging de Brookdale, en EEUU, que fue creado para ayudar a cambiar la percepción del envejecimiento y que ofrece a los participantes un iPad para filmar una película de cinco minutos que celebre el envejecimiento.

Como dijo Bernard Shaw, los seres humanos no dejan de jugar porque envejecen; envejecen porque dejan de jugar. El cine juega a re-construir la vida a través de la experiencia y la imaginación, es una poderosa herramienta cultural, de transmisión de saberes entre la realidad y la ficción, y siempre nos proporciona un espacio para compartir.