Inventar, viene de “Inventus”  In, hacia dentro y “ventus” venir. O sea, que es algo que viene desde dentro de uno.  Pero de ventus, también viene “aventura”...Reinventarse para mi es vivir la aventura de descubrir nuevamente lo que llevamos dentro. (E si non è vero, è ben trovato.)
Nos lo cuenta Carlos Zilli, que como buen argentino, mezcla en su lenguaje palabras y dichos que vienen de Italia, como así ese espíritu lanzado de los emigrantes que a lo largo del siglo XIX y XX se subieron a una nave a “hacer la América” . Carlos hizo el camino de retorno que no hicieron sus ancestros y se estableció en Cataluña con su mujer Adriana y sus dos hijos,  y donde comenzó a trabajar como arquitecto. Una vez pasado el encanto, y los encargos de obras, Carlos se reencuentra a sí mismo en la pintura, fundamentalmente en el acuarela, y en la que hoy indaga también con otros tintes como de especies, vino , etc.
Va todos los días a su puesto en en el barrio Gótico en patineta eléctrica, sabiendo que todos los días le espera una aventura, y conocer a mucha gente de todas partes del mundo.
¿Cómo se pasa de la Arquitectura a ser acuarelista?
 La arquitectura siempre me sedujo, desde pequeño, pero desde el desconocimiento.  Uno tiene la mala costumbre de idealizar las cosas y luego se topa con la realidad.  Así mi ignorancia me pintaba la arquitectura como una profesión creativa, donde los sueños se convertían en realidad y las horas de trabajo dibujando se devenían en una escultura tridimensional en la que se podía pasear, descansar y sobre todo vivir.  Con el tiempo descubrí que el salto de los planos a la realidad era muy estresante:  Había que batallar no solo contra las geniales ideas de los destinatarios del proyecto y el “sentido común” de los paletas, sino también tener en cuenta aquel apartado que apenas se valoraba en la universidad; el presupuesto.
Y para ser pintor callejero, apenas necesitas tus manos………..y poco más……
A lo que iba… digo que para reinventarse pintor “manta” en el gótico de Barcelona, esto es sentarse en un banquillo de lona y pintar acuarelas del Puente del Obispado para vender a los turistas mientras la policía hace la vista gorda en el mejor de los casos y me pide amablemente que me vaya en el peor, hace falta haber pasado por esa etapa previa de desilusión de la arquitectura, haber llegado a esa edad en que el curriculum pesa menos que la fecha de nacimiento a la hora de descartarlo, y tener una gran pasión por la pintura, como es mi caso.

El puente del Azobispo según Carlos

¿Qué te han dado la arquitectura y tu nueva faceta de acuarelista callejero?
A favor de la arquitectura, diré que uno trabaja con gente llena de ilusiones y en un ambiente de alegría, muy distinto del entorno del oncólogo con sus pacientes, por ejemplo, pero también es verdad que los turistas que hoy compran mis acuarelas, están de un humor excelente y mi nivel de inglés me permite tener las conversaciones mas interesantes que jamás hubiera soñado.
Y además saber que hay acuarelas mías en todos los continentes, me da un empujón a la autoestima que nunca viene mal.
Para terminar, diré que reinventarse a los 65 es fácil siempre que uno tenga un proyecto claro, además de tener la pareja adecuada, que lo admita y lo estimule, en caso de no estar solo.
¿No sentiste vergüenza de ponerte en plan callejero a pintar? ¿Nunca se te pasó por la cabeza un pensamiento del tipo “de aquitecto a………. a esta edad?
Yo solía sentir mucho pudor de pintar en público cuando recién comenzaba a pintar acuarelas y estaba inseguro, pero con la seguridad que tengo ahora, aunque no sea un genio, me da igual que me miren o no. Pero reconozco que en un principio es duro.
Suelo frecuentemente incitar a niños de 8 años en adelante a sentarse en mi banquillo y les doy una lección rápida con nociones básicas de acuarela. Los guio y trazo las formas básicas, pero siempre al acabar, cuando están felices con el cuadrito enmarcado en sus manos, les digo que la lección mas importante ha sido tener la valentía de sentarse a pintar delante de cientos de personas.

¿En algún momento te sentiste marginado por Edad en el mundo laboral?
La verdad es que no lo había pensado, porque sino no hubiera venido, pero  me enteré por el Director General de la última empresa en que trabajé, que ya ni miran tu Currículo Vitae, por abultado que este sea cuando pasas los 50 años. Conmigo hicieron una excepción y me concedieron una entrevista (craso error, porque los argentinos sabemos vendernos muy bien.  Luego dicen que el mejor negocio es comprar a un argentino por lo que vale y venderlo por lo que él cree que vale… y en mi caso tal vez sea cierto)
 ¿Crees que la edad afecta igual a hombres que a mujeres?
NO. Eso es un no rotundo.  Los hombres lo llevamos mejor porque las mujeres no valoran tanto el aspecto físico y los problemas hormonales no nos afectan tanto.  La andropausia, si es que existe porque aún no me ha tocado, es menos frecuente que la menopausia, y sus efectos no son tan devastadores.
¿Cómo es ser hijo de una madre longeva?
No lo sé… mi madre recién acaba de cumplir cien años y la vejez aún no ha intervenido en su vida.  Es un problema de familia, porque mi hermana tiene 73 y cuatro canas.  Yo tengo muchas mas por decisión personal, ya que me dijeron que las canas nos hacen muy interesantes.  Bueno, también nuestros hijos han colaborado un poco, porque después de cada episodio problemático con ellos, me aparecían a mechones.
MI madre se levanta cada día diciendo que siente que se muere y sobreactuando como aprendió de las actrices del cine mudo (eso es llevándose las manos a la cabeza y tirando el cuerpo un poco para atrás, como si fuera a caerse, pero teniendo mucho cuidado en no hacerlo), para inmediatamente maquillarse, cuando no le hago caso, y a continuación caminar los 600 metros que la separan del casal, aunque con un paso mucho mas lento del que tenía cuando vivía en Buenos Aires, de donde vino hace ya 10 años.  Eso sí, siempre bien erguida y elegante, (y sin bastón).
Hay que decir que Carlos es super activo en Redes Sociales, algo que nosotros consideramos importantísimo y que siempre está haciendo de su vida e ilusión un acto social y un acto creativo. Basta verlo en: