La Fundación Adecco ha publicado un informe este año en el que retrata la situación de los desempleados que sobrepasan los 45 años, y que es particularmente grave en los mayores de 55 , ya que 7 de cada 10 de ellos cree que no volverá a trabajar más.

Más de medio millón de personas mayores de 55 busca empleo en España, y el 61% de ellos , no han sido llamados para ninguna entrevista. Es muy probable que esa circunstancia  les haga cundir en depresión y desasosiego con la consabida baja de autoestima. La realidad es que el sistema laboral en los últimos 10 años ha sufrido una enorme merma  y a la hora de despedir las empresas optan por deshacerse de los empleados mayores.

Varios estigmas rondan en los valores de los encargados de recursos humanos, (que suelen ser gente de entre 30 y 40 años) y entre ellos es que los mayores de 50 tienen poca ductilidad para adaptarse a los cambios,  que son más exigentes a la hora de defender sus prerogativas, y si tienen antigüedad no aceptan pérdida de derechos. A su vez, vivimos en una sociedad en la que crece la exaltación de los jóvenes trabajadores, inventando esa generación Millenial, que es la receptora de todos los atributos de aggiornamiento que se deben tener.

La página web de reclutamiento de Inditex habla por sí sola

Al punto, que ahora parece que la gran preocupación de las empresas que emplean milennials es ocuparse de retenerlos , ya que parece que los nativos digitales, no son afectos a pasarse de por vida en una sola empresa  y picotean en compañías con distintos valores y que den prestigio.

Mientras surge este enamoramiento al millenial, los desempleados senior, se ven en una tierra de nadie, en una problemática de la que nadie se preocupa, y de la que ha tomado cuenta la Fundación Adecco. Porque destacan que los parados con edad avanzada todavía tienen necesidad de seguir cotizando y además se sienten con mucho conocimiento para seguir aportando. En su informe, la fundación  , en el que han entrevistado a 1500 parados senior,  se destaca que:

A día de hoy, 560.100 personas mayores de 55 años buscan empleo en nuestro país, un 16 por ciento más que hace un lustro, cuando se contabilizaron 481.600. A pesar de que el volumen de desempleados sigue siendo muy elevado (más de medio millón) , es menor que en 2016.

Una de las grandes problemáticas es que  muchos desempleados senior vienen de sectores que ya no generan riqueza o que tienen habilidades obsoletos, y por ende tienen poca empleabilidad. Y si salen a la búsqueda de trabajo  están poco puestos en técnicas modernas para saber venderse.

Eso le pasó a Mariela, una mujer de 58 años, que durante mucho tiempo tuvo dos tiendas de ropa en una capital de provincia, y que con la crisis y la aparición de los chinos en el sector textil, tuvo que cerrarlas. “La caída de ventas en el 2009 fue tan brutal, que yo no aceptaba ganar la mitad y cerré. Me sentía una triunfadora, viví muchos años de los negocios, sin pensar que iba a ser tan difícil reinsertarme en el mercado laboral. Preferí buscar trabajo por cuenta ajena ya que el mercado estaba cambiante, y de golpe me ví con el problema de la edad. En una cadena de Retail alemana, directamente me dijeron sin decirlo explícitamente, que con esta edad ni me gastara en presentar el curriculum”.

Así es que  si uno hace una búsqueda en los canales habituales de ofertas laborales, casi todas ellas sí tienen una barrera en la edad. Pero lo pongan o no, la limitación está implícita, ya que son pocos los sectores que aceptarían personas de edades avanzadas. Basta mirar un poco los lugares de trabajo, en las empresas que tienen servicios cara al público, y veremos las poquísimas personas senior que trabajan . Ni hablar de empresas donde la tecnología sea su producto, o incluso en aquellas donde hay que estar aggiornado en sistemas informáticos para operar.

Como analiza el informe de Adecco, las dificultades para encontrar empleo se multiplican a partir de los 55 años, produciéndose una curiosa paradoja, ya que trabajar se convierte, precisamente, en una
necesidad imperante. De hecho, el 40% sigue teniendo hijos económicamente dependientes y un 35% continúa pagando hipoteca y/o alquiler. Así, la falta de empleo podría significar, en los casos más extremos, la pérdida de la vivienda, así como comprometer el futuro de sus hijos.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco:“quedarse sin empleo a las puertas de la jubilación es un problema de dimensiones mayúsculas. Muchos desempleados mayores de 55 años pierden su trabajo con una pequeña indemnización que no les cubre hasta la edad de jubilación, lo que les exige buscar un empleo que, en muchas ocasiones, nunca llega. En estos casos, el paro puede convertirse en una situación crónica y se incrementa notablemente el riesgo de exclusión social”.

Aún así, la Fundación es un actor activo en ayudar a estas personas senior en su búsqueda de empleo indiaviagra.net. En el último año ha logrado conseguir trabajo para el 21% de las personas que ha atendido.

En el estudio que hace la fundación sobre 1500 encuestados rebela que El 90% de los achaca esta falta de oportunidades laborales a su edad, mientras que un 10% lo asocia a otras circunstancias del mercado.

De hecho, muchos desempleados de esta edad acumulan largos periodos de inactividad. Concretamente, casi tres cuartas partes (74%) lleva más de un año sin encontrar trabajo, cifra que desciende hasta el 61% entre los que tienen entre 45 y 55 años y hasta el 54% entre los desempleados a nivel general.

En un próximo post, detallaremos los consejos de la Fundación Adecco para seguir insistiendo en la búsqueda de empleo aunque se tengan más de 50 años.