El Magic club de ajedrez de extremadura es una curiosa asociación que no solamente tiene ese juego como afición , sino que tiene una marcada inclinación social, para aplicar las bondades de su práctica a diferentes colectivos.

Uno de los que más nos llamaron la atención, obviamente es el Ajedrez para el Anti Envejecimiento, utilizando el entrenamiento mental que brinda aprenderlo para mantener el cerebro con buen “tono muscular”,si se permite la expresión.

La  asociación con sede en Mérida nació en 2001, con muy pocos socios. Cinco años después, fichando jugadores extranjeros y también con algunos jugadores extremeños, fueron campeones de España. Llegaron a ser Campeones de Europa por Equipos en 2007, el único club que lo consiguió. En aquella época estaban muy centrados en el deporte de élite.

A partir de esa fecha y coincidiendo con que  empezamos a impartir talleres de pensamiento estratégico a desempleados, o a realizar talleres para mayores, fuimos cambiando nuestro objeto social, y de ser una entidad dedicada a la promoción del ajedrez y a la competición deportiva, pasamos a compartir estos objetivos con los de aplicar el ajedrez con fines inclusivos, terapéuticos y de cambio personal.

Ello les llevó a crear nueva metodología, innovar, crear programas específicos para distintos colectivos, y hoy en día estan considerados como la entidad más importante a nivel mundial en estas aplicaciones. Tienen  una Plataforma de Formación a Distancia con nueve cursos distintos, una revista digital “Ajedrez social y terapéutico” que calculamos que es leída por más de sesenta mil personas, y mostramos todo esto en foros tan importantes como Congresos Nacionales de Psiquiatría, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, los Cursos de Verano de la Universidad Complutense y otros, en España, Portugal y Latinoamérica.

 

AJEDREZ SOCIAL

Tienen una estructura deportiva (más de 100 socios), con siete equipos que participa en numerosas competiciones, pero también tenemos una estructura paralela que se dedica al trabajo con adictos, personas sin techo, mayores, menores internos cumpliendo medidas judiciales, presos, personas con trastorno mental grave, discapacitados, personas con accidente cerebro-vascular… Cuentan con un Gran Maestro (uno de los mejores ajedrecistas de España), hay monitores de ajedrez (compaginan el trabajo deportivo y social), pero ya desde hace años siempre hay en plantilla psicólogos y profesionales del ámbito de la Salud. Todos nuestros trabajadores combinan el ajedrez deportivo con el social y terapéutico.

Hablamos con su director, Juan Antonio Montero:

Ajedrez Social y Terapéutico, ¡Qué bien suena! ¿Cómo surge en vosotros ese afán por utilizar el ajedrez como medio social?

Surge cuando empezamos a enseñar ajedrez a mayores, o en cárceles, y empezamos a comprender que el ajedrez tradicional interesa solo a quienes ya habían jugado con anterioridad o estaban especialmente atraídos, pero que no apasiona a la mayoría (sobre todo no a la mujeres) y que para muchos es un juego difícil, que reconocen que puede ser bueno para la mente, pero que no acaba de cautivar.

A partir de entonces, empezamos a cambiar métodos de enseñanza, a crear ejercicios distintos a los tradicionales del ajedrez, a interesarnos más por mejorar la atención, la memoria o el razonamiento a través del ajedrez y no tanto por enseñar ajedrez… Y eso es lo que hemos creado: así, en una sesión de un taller de ajedrez de mayores, por ejemplo, en vez de hacer ejercicios de jaque mate, por ejemplo, hacemos ejercicios de Memoria demorada, de memoria reciente, de atención focal… eso sí, a través del tablero y las piezas de ajedrez.

La creación y utilización de los términos “ajedrez social y terapéutico” se acepta ya muy naturalmente en el mundo del ajedrez. Y el enfoque nos lo cuenta Juan Antonio Montero :

¿Cuál fue el primer programa?

Fue con jóvenes desempleados a los que se les enseñaba por parte del Servicio Extremeño de Empleo un oficio, en lo que se llaman Escuelas Taller o Casas de Oficios. Dentro de esta formación que duraba según los casos entre uno y dos años, nos ofrecimos a enseñar pensamiento estratégico basado en el ajedrez, con vistas a una formación prelaboral y personal, en talleres de una duración de treinta horas incluidos dentro de esa formación general.

Eso fue en 2007, y su filosofía era parecida a los cursos de coaching que se hacen hoy en día basándose en el deporte, y que se dirigen a profesionales del marketing, de los recursos humanos o de la venta; la diferencia es que nosotros lo hicimos dirigido a jóvenes con muy escasa formación (la mayoría no había terminado la ESO) y basándonos en las estrategias provenían del ajedrez.

Fue un gran éxito, durante cinco años llegamos a trabajar en cerca de veinte escuelas taller con una participación de más de mil jóvenes. El título de aquel programa, creo que muy significativo, fue “Jugando corto, mirando largo”: lo que aprendes en una pequeña superficie como en un tablero de ajedrez, lo puedes aplicar a toda tu vida.

¿Desde cuándo practicáis el programa del Ajedrez como herramienta Anti Envejecimiento? Comenzamos en 2008, a través de una experiencia piloto denominada “Ajedrez saludable”, de solo tres meses de duración en dos centros de mayores, que nos subvencionó el Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAD). Ahí empezamos a diseñar un nuevo concepto de enseñanza del ajedrez para mayores, que se centrara más en estimular las funciones mentales que en lograr que supieran jugar muy bien al ajedrez.

El éxito del programa ha sido enorme: No solo se volvió a renovar y continúa en la actualidad, sino que se extendió a muchos otros centros, habiendo tenido ya a más de mil quinientos usuarios desde entonces. Pero también hemos obtenido galardones de ámbito nacional, como el “Premio Generaciones Unidas” concedido por el IMSERSO, la Universidad de Granada y la Fundación Cajasol en 2011 por “ser un eficaz ejemplo de intersección entre salud, envejecimiento activo y relaciones intergeneracionales”, o ser seleccionado en la Conferencia de Lisboa de 2016 de la UNECE (Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa), como modelo de acción en antienvejecimiento .

 

¿Qué aporta básicamente el ajedrez como terapia?

Depende de cómo se aplique: se puede intentar enseñar ajedrez a personas discapacitadas, a personas con trastorno mental grave, a personas con accidente cerebro-vascular, a personas con parálisis cerebral… y si eres buen monitor y tienes el suficiente componente humano, se puede hacer que algunos de ellos aprendan algo y se puedan interesar.

Pero lo que es terapia es distinto, porque a partir del ajedrez, se pueden crear baterías de ejercicios, juegos, actividades, incluso programas informáticos, que pueden ser perfectamente una alternativa complementaria de estimulación, entrenamiento, o rehabilitación en su caso, de las funciones cognitivas (capacidad perceptiva, atención, memoria, razonamiento o funciones ejecutivas humanas). Nosotros hemos creado un programa de “Entrenamiento cognitivo basado en el ajedrez”, con más de doscientas baterías de ejercicios distintos, que es el que ya utilizamos, adaptado a las personas concretas, cuando nos planteamos utilizar el ajedrez como terapia.

¿Dais cursos sólo en Extremadura?

Tenemos una Plataforma de Formación a Distancia en la que en los últimos cinco años hemos formado a más de trescientas personas (ajedrecistas pero también psicólogos, psiquiatras, geriatras, terapeutas ocupacionales, docentes, cuidadores, funcionarios de prisiones, personas interesadas en general) de todo el mundo de habla hispana en alguno de nuestros ocho cursos de ajedrez social y terapéutico, que es en donde hemos plasmado todos los conocimientos y la metodología que hemos creado.

Así, tenemos cursos de “Ajedrez terapéutico para capacitación de monitores en envejecimiento activo”, “Ajedrez terapéutico en parálisis cerebral”, “Capacitación en ajedrez terapéutico en adicciones”, “Entrenamiento y rehabilitación cognitiva a través del ajedrez”, “Ajedrez y pensamiento estratégico para el cambio”… Varios de ellos están ya en su décima edición (comienza una nueva edición el cinco de febrero) y siete de ellos tienen Reconocimiento de Interés Sanitario de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Junta de Extremadura.

Los cursos no sólo los hacen  a distancia, sino que varios de ellos, e incluso Juan Antonio Montero, su director,  como psicólogo coordinador de programas sociales y terapéuticos de la entidad, imparten los talleres presenciales de formación de monitores y de personas interesadas en general.

Podeis contactar con ellos en su página web