La leche de alpiste tiene una capacidad antioxidante comparable a la de la vitamina C, pero no es un remedio universal, como se pretende hacer creer.

El uso popular de las plantas con finalidad curativa se practica desde la noche de los tiempos, pero conocer sus principios activos con bases científicas depende la mayoría de las veces del interés económico derivado de su explotación comercial. El creciente interés por el consumo humano del alpiste en forma de leche o infusión ha desencadenado infinidad de escritos en internet, clonados unos de otros, pero sin respaldo científico real.

Es fácil constatar que la literatura científica sobre el alpiste es escasa, pese a la proliferación de artículos que en los últimos años han venido ‘vendiendo’ las innumerables cualidades de esta ‘semilla para canarios’ como se la denomina en inglés –canaryseed-, calificándola poco menos que de panacea y remedio de males universal.

 

Propiedades del alpiste no demostradas

Si bien es cierto que el uso popular la sitúa como una herramienta potente para combatir el colesterol y mantener a raya el sobrepeso por su capacidad para quemar las grasas, en los últimos años la literatura presente en internet ha ido sumándole cualidades curativas o preventivas de forma gratuita, sin estudio científico que lo pueda demostrar. He aquí una lista:

Eficaz contra hipertensión, diabetes, problemas de gota, gastritis, úlceras, edemas, cirrosis, estimuladora de la función renal y circulación sanguínea, relajante, antiinflamatoria, antiséptica, analgésica, fortalecedora del sistema inmunológico, aceleradora del metabolismo, tonificante muscular, antioxidante y estimulante de la digestión.

Estudio sobre la leche de alpiste

De todas ellas nos consta de forma fehaciente su potente capacidad antioxidante comparable a la del ácido ascórbico, o vitamina C, según revela el estudio del Departamento de Química Analítica de la Facultad de Farmacia de Sevilla, realizado por los profesores Nova, Jiménez y Asuero, en 2003, titulado Determination of Antioxidant Activity of Canary Seed Infusions by Chemiluminiscence.

Conocedores del valor de los antioxidantes en el tratamiento de las enfermedades del corazón, y del empleo popular de las infusiones de alpiste para combatir el colesterol en la sangre, los investigadores se pusieron manos a la obra con el resultado final del estudio mencionado, como toda investigación científica que se precie, publicada en inglés.

Del estudio se dedujo los beneficios de su uso para el corazón, por su alta capacidad antioxidante, así como para reducir los niveles de colesterol en sangre.

Prohibido hablar sin pruebas

De las restantes propiedades curativas no hemos encontrado estudios que lo avalen, y ni siquiera la firma que comercializa la variedad sin fibras de silicio (Silica Fiber Free canaryseed) se atreve a hablar de ellas en su página web.

Como no tiene constancia de sus cualidades curativas, se cuida muy mucho de hablar de propiedades medicinales, toda vez que la responsable del control de alimentos y medicamentos de la Administración Norteamericana (US Food Drug Administration – US FDA) impide a quienes comercian con productos naturales hablar de beneficios para la salud si no hay estudios científicos que lo respalden y prueben su efectividad.

Cuidado con la fibra de sílice

Eso sí, esta firma comercial insiste en la conveniencia de consumir el alpiste distribuido por ellos ya que el que se vende para pájaros contiene fibra de sílice (presente en la cáscara del grano), asociada –dicen- al cáncer de esófago, que las aves no contraen por deshacerse de la cáscara cuando lo consumen.

De sus propiedades como complemento nutricional, Pureza sostiene que su producto -el alpiste libre de fibra de sílice- de consumo humano, contiene 9 gramos de proteína vegetal por cada 5 cucharadas de semilla seca, es decir, un 18% del consumo diario recomendado por las autoridades sanitarias en estados Unidos.

Proteínas en el alpiste y la carne

Unos datos que contrastan con ese bulo tan extendido en multitud de páginas de Internet que aseguran a bombo y platillo que un litro de leche de alpiste (5 cucharadas trituradas y disueltas en agua), equivale, en cuanto a proteínas, a dos o tres kilos de carne.

Nada más lejos de la realidad según la comparativa establecida por la firma comercial americana distribuidora de la variedad libre de fibra de sílice, ya que 47 grs. (5 cucharadas) contienen 9 grs. de proteínas, y 47 de grs. de carne (según sea pollo, carne asada o cruda), oscilan entre los 10 y los 15 grs. de proteína.

Además esos 47 grs. de alpiste aportarían también un 18% de las necesidades diarias de hierro, aparte de favorecer la digestión al tomarlo crudo (aunque remojado y triturado), por las enzimas que contiene que se mantienen intactas, contrariamente a lo que ocurre cuando los alimentos se someten a cocción.

Cómo preparar la leche de alpiste

Mi experiencia con esta bebida que he consumido durante años sugiere remojarlo de 12 a 24 horas (así potenciamos su valor proteínico), enjuagarlo deshaciéndose del agua, triturarlo con una batidora y añadirle un litro de agua que dará como resultante un líquido lechoso de un sabor ligeramente parecido a la horchata, al que nunca deberá añadírsele azúcar.

Recomiendo no colarlo ya que muchos de sus nutrientes permanecen precisamente en la semilla molida, lo que obliga a agitarlo cada vez que se vaya a beber del botellín.

Sus nutrientes en forma de aminoácidos esenciales –como la arginina y la fenilanina- pueden estimular el sistema inmunológico y mejorar la capacidad del aparato circulatorio, o ser efectivos contra ciertos dolores y el tratamiento de la depresión.

En cualquier caso su uso puede desencadenar reacciones alérgicas en quienes manifiesten hipersensibilidad a sus componentes y, como siempre, recomendamos consultar a un especialista en caso de dudas.