En el desayuno, para merendar o incluso para conciliar el sueño, esta infusión se coloca líder, en la era de los refrescos y el alcohol, siendo la bebida más consumida a nivel mundial

Cualquier problema puede resolverse con una taza de té en mano, o al menos así piensan los británicos; y es que, no es casualidad que hayan hecho de esta infusión una tradición. El té de las cinco, conocido en todo el planeta, es más que un simple tentempié, es su modo de vivir. Las 165 millones de tazas que cada día consumen en Reino Unido corroboran el hecho de que esta tradición forma parte de quienes son. Muchos consideran que tiene propiedades mágicas, incluso cuentan las leyendas que fue un arma secreta durante la Segunda Guerra Mundial. Para los británicos, por tanto, el té es el himno nacional.

Cuando hablamos de dicha infusión, nuestra cabeza nos dirige al té original, a la bolsita de té verde que vemos en amigos o familiares. Lo cierto es que hay decenas de variedades, más fuertes o más suaves, con unas vitaminas u otras, con o sin cafeína. Literalmente, hay un té para cada momento del día, y todos nos aportan minerales o componentes únicos según el elegido. El té verde es el más popular, y entre sus beneficios se encuentra la mejora de la memoria o la reducción del riesgo de ataques cardiacos o ictus. El té verde Matcha se caracteriza por el empleo de las hojas más jóvenes, conservando la mayoría de los nutrientes.

Les sigue el té blanco, con un potencial especial en la prevención de cáncer, enfermedades cardíacas y diabetes. Un té especial es el de menta, un antiguo remedio digestivo que tiene su origen en la antigua Grecia.

De la mano, el té de manzanilla, que ayuda a controlar el azúcar o a calmar la ansiedad. Cerrando con los tés más conocidos –y porque si no necesitaríamos páginas y páginas- encontramos el de hibisco, rico en vitamina C, característico por su color rojo intenso o el té negro, conocido por el alto contenido en cafeína. En www.quierote.es se pueden encontrar tés de todas las partes del mundo, con recomendaciones semanales y best sellers.

Por todo lo anterior, y más, según diversos estudios, la mitad de la población mundial consume esta bebida rica en antioxidantes, que regenera y repara células, a la par que retrasa el envejecimiento. Asimismo, la vitamina H que suele contener aumenta la eficacia de nuestras defensas. Como curiosidad, y por si quedaban dudas, beber té reduce la placa bacteriana, aportando un flúor natural que protege el esmalte. Y si buscamos una figura ideal, el té vuelve a sorprendernos, reduciendo la grasa abdominal.

No es de extrañar que 1500 millones de tazas sean tomadas al día por habitantes de cada rincón del planeta tierra, desde Turquía, siendo el mayor consumidor, hasta Tailandia, con el menor porcentaje, pasando por Singapur, Vietnam o Canadá, entre otros muchos. Cada vez más frecuente es encontrarnos teterías por las calles, dándonos a entender que es más necesario que nunca el dedicar establecimientos en exclusiva a esta bebida, debido a la multitud de formas de consumirla, a los distintos sabores, sensaciones… Tomarlo solos o en compañía, su éxito esconde secretos que cada vez más gente descubre. El té ha pasado de ser una bebida más, a ser es hoy por hoy toda una experiencia