La gerontóloga Barbara Waxman dice que los 30 años en que se ha prolongado la vida en el último  siglo no debieran ponerse al final sino en el medio de nuestras vidas. Ese es el Middelescence Factor que nos debe hacer repensar a los mayores de 50 años:  de ninguna manera estamos en el comienzo del final, sino más bien en el comienzo de nuestro segundo acto. 

Por lo cual emprender es una opción estupenda para sacarle partido a esta segunda parte, y es un buen momento para encontrar una motivación que nos diferencie de las generaciones anteriores: a los 50 tenemos mucho por vivir y mucho que dar. Y encima tenemos experiencia.

Esta idea la tienen clara en Latinoamérica y en África, donde el estado no es benefactor y hay que buscarse la vida como sea. . Así lo revela el informe recientemente publicado por CEM   en el que se dice que la tasa de intención emprendedora  (entre los 50 y los 64 años) es del 35 % en África ; y en latinoamerica del 27% . A nivel global esa tasa cae al 18%, y al 6% en España,  mientras que los jóvenes con actitud emprendedora a nivel global es del 11%  . 

Según el informe de CEM , las altas inclinaciones a emprender en edades avanzadas suceden en países donde no se requiere mucha formación en su economía productiva.

Trabajo rural en Latinoamérica

Según Thomas Schøtt, profesor de emprendimiento en la Universidad del Sur de Dinamarca y principal autor del informe, los emprendedores senior traen consigo una serie de beneficios: “Todo adulto mayor que trabaja por cuenta propia evita convertirse en una carga financiera para la sociedad y, permaneciendo económicamente activo, contribuye a la economía de su país a través del pago de impuestos”. Además, sostiene que los emprendedores senior “tienen más probabilidades que los jóvenes de emplear a más de cinco personas en sus negocios, por lo que no sólo están generando autoempleo, sino que están creando nuevos puestos de trabajo“.

Sabemos ahora que las cosas van cambiando, que la edad de jubilación está cada vez  más lejana, algo que se explica no solamente por la baja tasa vegetativa, sino porque la calidad de vida de las personas de edad avanzada es cada vez mayor.

También los Viejenials o Boomers somos parte de una generación que llega en óptimo estado de forma al segundo tiempo, y quienes llegan con éxito en su trabajo no quieren retirarse fácilmente.

¿Por qué no emprender después de los 50?

En esta segundo acto de nuestras vidas tenemos la oportunidad de poder realizar aquello que nos quedó en el tintero. Hay mucha gente que ha tenido una vida laboral sosa o que no ha sido la elegida, y son muchos los que al llegar los 50 se plantean abrir negocios, o emprender iniciativas con las que siempre soñaron.

Otros, deciden cambiar de ciudad, moverse al mar, o al campo, y ahí es donde encuentran su oportunidad. ¿Quién no ha soñado con tener un hotelito rural? , o ¿llevar adelante un huerto ecológico?, o ¿producir miel de abeja? Son muchos también los que han fantaseado con tener una librería, un bar o un restaurant, o acaso un espacio Wellness.Y ahora también es el momento de negocios on line, que nos permitirán llevarlos desde casa.

Abrir una librería es una opción muy Viejenial

¿Qué ventajas tenemos los Viejenials a la hora de emprender?

Muchísimas referencias a la hora de sacar recursos personales para tomar decisiones y ejecutar intuiciones. Cuantos más años se tienen más experiencias profesionales y más conocimientos. Es casi una verdad de perogrullo, pero un bagaje incuestionable.

Mayores recursos financieros. Aunque haya excepciones, se supone que a los 50 años llegas con más recursos financieros, tienes algunos ahorros, o tienes bienes inmuebles con los que avalar algún préstamos.

Conoces tus fortalezas y tus debilidades Llevas muchos años en el redil y sabes por dónde fallas y cuales son tus virtudes. Sabes cómo respondes a la presión , a los tiempos, cómo eres de creativo o de efectivo. El tiempo que llevas vivido ha sido una oportunidad para conocerte.

¿Cuáles son las deventajas de emprender después de los 50?

Todavía los Viejenials arrastramos la concepción de que la vida comienza a declinar a los 50, por mucho que nos trabajemos psicológicamente somos de una generación educada en que a estas alturas  hay que pensar en recoger velas, y en dejarles sitio a los más jóvenes. Este punto de vista es perverso y pesa mucho en la mente de un Viejenial que quiere emprender una nueva vida laboral. Además en este punto el entorno suele ser muy descorazonador con el famoso “pero con esta edad!!!???”

Por otro lado se es más cuestionador de la innovación o menos permeable a los cambios. Aún así, todos nos hemos tenido que adaptar a la irrupción de la tecnología y esto nos ha dado mucha ductilidad y permeabilidad a la hora de incorporar cambios. Iniciar un nuevo negocio es algo que ha de romper tus rutinas y tus conocimientos, y tiienes que estar dispuesto.

La presión de la familia

La familia puede resultar un factor demoledor a la hora de desalentar un intento de emprendimiento. La institución que es por sí conservadora puede ser una incitadora a las dudas, una saboteadora del riesgo y una constante inquisidora de resultados. Para esto es muy importante el modo en que le comuniques a tu familia tu propósito, tu inspiración y tu ilusión, y prepararlos para el cambio. Tu nueva actividad seguramente les reste tiempo, y eso te lo harán notar permanentemente.

Aún así, es una entusiasmante aventura emprender después de los 50 años, y un “antiaging” rotundo.