Escribe que algo queda y, de paso, sana

Escribir es terapéutico. Lo digo por experiencia propia, lo recomiendan en la psicología Gestalt y en la programación neurolingüística (PNL) como una herramienta o forma de terapia para sanar la mente, visualizar un futuro mejor, entrar en contacto con nuestro ser interior y mejorar nuestra salud.

Los resultados académicos de años de estudio sobre el efecto de la escritura creativa en la salud física y mental liderados por el Dr James W. Pennebaker, un sicólogo de la Universidad de Texas, han sido recopilados en la guía Writing to Heal publicada originalmente en el 2004.

Básicamente, Pennebaker plantea escribir de 15 a 20 minutos seguidos, en un lugar privado, sin deternos a corregir gramática u ortografía, como una forma de ponernos en contacto con nuestros sentimientos.

En mi caso, yo pasé de bloguear sobre un tema muy particular, de manera tutorial, explicando paso a paso cómo utilizar las redes sociales para el mercadeo de pequeñas empresas, a escribir novelas basadas en mis experiencias o experiencias de personas queridas que me causaban sufrimiento. Escogí un género de ficción para dar un vuelco imaginario a las historias o situaciones que me molestaban hacia un desenlace feliz.

El haber resuelto de manera ficticia todos los problemas que me molestaban durante una época de mi vida en que me acercaba a los 50, me llevó a darme cuenta del poder de la escritura.

Aquí dejo algunas de las ventajas de dar rienda suelta a escribir sobre cualquier tema que te agobie:

  • Te pones en contacto con pensamientos y sentimientos que no sabías que guardabas dentro de ti.
  • Puedes colocarte en el lugar de alguna persona que te haya causado dolor y entender su actuación. Tal vez te das cuenta de que no tenía nada que ver contigo y cambia tu percepción acerca de su acción.
  • visualizas desenlaces positivos a problemas que parecieran no tener solución. Esto lo puedes lograr proyectando en el futuro e inventando alguna máquina que alivie alguna dificultad de hoy.
  • Puedes tener conversaciones imaginarias con personas que ya no están entre nosotros o que están lejos. Te prometo que te sentirás como si los tuvieras en frente.
  • Tus escritos pueden ser destruidos en caso de que resulten ofensivos hacia alguien, pero terapéuticos para ti. Da rienda suelta a esa rabia o tristeza que llevas por dentro y escribe todos los epítetos que quieras hacia la persona que te hizo daño. Al destruir el escrito, sentirás cómo te deshaces de esos sentimientos tan perjudiciales para tu salud.

Tu experiencia es valiosa

Otra ventaja de escribir es que puedes dejar un legado sobre tus conocimientos. Tal vez has superado alguna enfermedad degenerativa o autoinmune, o eres vegano y has desarrollado tus propias recetas. Tu experiencia de vida es única y seguro sería apreciada por otras personas que se sientan identificadas.

¿Por dónde comenzar?

  1. Una manera sencilla y gratis es utilizar la plataforma Blogger de Google. Si tienes una dirección electrónica de gmail, ya puedes acceder a Blogger y comenzar tu blog gratis y con muchos formatos para escoger.
  2. Debes crear perfiles en las redes sociales para compartir tus artículos con el mundo. Utilizando etiquetas y palabras claves, tus escritos pueden ser encontrados por personas que estén buscando información acerca del tema.
  3. Si ves que hay interés, puedes incluso autopublicar un libro digital en la plataforma Kindle Direct Publishing de Amazon. Es gratuito, aunque es recomendable contratar a un editor profesional para asegurar que el libro no será penalizado por errores en la presentación y en la gramática.