Llega el tiempo en que más comemos de todo el año, y en muchos momentos con excesos concentrados de grasa y azúcares. Así es que el vinagre de sidra de manzana puede ser tu mejor aliado para ayudarte a digerir la comida que consumes, especialmente cuando se te pasa un poco la mano.
Beneficios del vinagre de manzana diluido
Mucho se ha escrito sobre los beneficios de consumir el vinagre de manzana diluido en agua en una proporción 1:10. En términos prácticos, beber regularmente medio vaso de agua con una cucharadita del vinagre que resulta de la fermentación de la manzana, ayuda a eliminar toxinas dentro y fuera del cuerpo.
Este método se recomienda para adelgazar, por las propiedades diuréticas y desintoxicantes de los ácidos en el vinagre de manzana. También ayuda a reducir el colesterol, a combatir hongos de la piel y hasta el mal aliento.

Qué lo hace tan efectivo
El vinagre de manzana tiene un efecto similar al del limón, es alcalinizante dentro del cuerpo. Esto explica que elimina las toxinas de la sangre, con lo que se mejora la circulación y además ayuda a desintoxicar órganos vitales como el hígado y los riñones cuando se consume en ayunas.

Cómo ayuda en la digestión
Tal vez no sepas que un estómago viejenial ya no produce la misma cantidad de ácido clorhídrico, fundamental para que actúen las enzimas pancreáticas que catabolizan las proteínas y los lípidos durante la digestión. Por eso, luego de una comida con alto contenido de grasa, el truco del vinagre de manzana no falla.
En lo personal, yo lo he tomado justo al terminar de comer para que el ácido del vinagre complemente el ácido producido por mi estómago y así evito esa pesadez que queda luego de una deliciosa pero pesada comilona.
Elimina la acidez estomacal
Parece contradictorio, pero el agregar ácido al estómago luego de comer, puede reducir la acidez estomacal que causa el reflujo, molesta el esófago y produce ardor en el tubo digestivo. Esto se debe a que cuando el estómago no produce suficiente ácido para digerir la comida adecuadamente, ésta permanece allí por más tiempo de lo normal y los azúcares de la comida se fermentan, ocasionando gases. Por eso se nos hincha el estómago y “repetimos” la comida por varias horas luego de comer. Además, el poco ácido que se produce sube al esófago, el cual no tiene las mucosas protectoras para evitar la corrosión.
Sé siempre precavido
El vinagre de manzana contiene ácidos fuertes que tienen un efecto corrosivo sobre las células. Debes ingerirlo de a poco y por lo menos con diez veces más la cantidad de agua que de vinagre. Si nunca lo has tomado, utiliza media o un cuarto de cucharadita en medio vaso de agua y asegúrate de que no te causa reacciones negativas antes de aumentar la concentración.
Si tienes algún problema de salud, consulta primero al médico. Felices comilonas durante el fin de año. Buen provecho y mejor digestión.