El tabú en torno a tatuarse cuando eres mayor de 50 ronda la cabeza de muchos. Hoy es una práctica habitual y cada vez más Viejenials se suman a esta moda

“No conozco muchos adultos tatuados en España, en Inglaterra sí”, responde Concha Pérez cuando se le pregunta acerca de la negativa de muchos viejenials a los tatuajes. Concha, una joven procedente de Jerez de la Frontera, que cursa en el Instituto Andaluz de enseñanza de Sevilla el curso homologado de tatuajes, sabe mejor que nadie el tabú que existe con esta industria, “el problema de los tatuajes es que se asocian a la marginalidad”. Entre los jóvenes, es un arte cada día más común: cientos de estudios de tatuajes nacen en distintas ciudades del mundo con una demanda que crece por segundo. “Me dedico a darle rienda suelta a mi imaginación, y qué sitio para plasmarlo más inmortal que la piel de una persona”, concluía la jerezana.

No obstante, muchos, y por no decir demasiados, altos cargos de diferentes empresas dejan de contratar a buenos aspirantes a los puestos por el simple hecho de llevar sus pieles marcadas. Relacionan a las personas tatuadas con falta de profesionalidad, o de formación, cuando nada tiene que ver una cosa con la otra. Así, Concha aseguraba que “los tatuajes son un arte, yo lo veo como una opción de arte. A día de hoy, creo que se ha formalizado muchísimo; ves a mucha gente trabajando que tiene tatuajes, y llegará un futuro en el que no tengamos que dar explicaciones en los trabajos de lo que nos hacemos en nuestro cuerpo”.

Aun así, los adultos y mayores que se tatúan no son cuantiosos. Hablando con un tatuador sevillano, VPtattoo, señalaba que “viene más la gente joven, entre 16 y 35 años. Es verdad que cada vez viene más gente mayor a tatuarse, normalmente suelen tatuarse retratos de familiares que han fallecido”. Según encuestas y estudios, los tatuajes más comunes en viejenials son los referidos a familiares, vivos o no. Estos muestran experiencias personales vividas, significados profundos; y en esto principalmente se diferencian con los millenials: ellos se tatúan muchas veces sin motivo alguno, simplemente por pura estética, y es igual de válido. “Hay jóvenes que están deseando cumplir los 18 años para tatuarse porque sus padres no los dejan. Ven a sus amigos y a la gente cada vez más tatuada. Esto es una moda y claro, los chavales quieren ir a la moda”, reconocía el joven.

En la página Bored Panda, más de veinte adultos mayores que durante el periodo de juventud decidieron tatuarse, se fotografiaron para mostrar cómo se ven con más de 50 años los tatuajes en el cuerpo humano, y, sobre todo, concienciar de esta modalidad que nada tiene de inusual. Llevan en el cuerpo sus historias reflejadas, sus sentimientos. Qué menos que apoyar a los Viejenials cuando decidan tatuarse, porque será su forma de reinventarse. Y, según el artista VPtattoo, “como dice el refrán, ni los tatuajes hacen delincuentes ni los trajes con corbata hacen decentes”.