No podemos culpar solo a la menopausia por la acumulación de grasa abdominal pero la baja en el nivel de estrógenos es causa de un cambio en la manera como el cuerpo acumula la grasa. Antes de la menopausia, la mujer tiende a acumular más grasa en la zona de las caderas y los muslos, mientras que los hombres acumulan en el estómago. La disminución natural del estrógeno con la edad conlleva a una distribución de grasa en el cuerpo más acorde con el patrón masculino, es decir, en la barriga.

La grasa se queda pegada, cual visitante que no se da cuenta de que terminó la fiesta. Además el metabolismo se vuelve más lento a partir de los 35 años debido principalmente a la pérdida de masa muscular, que es el tejido que quema más calorías en estado de reposo. También nos movemos menos a medida que envejecemos.

Algunas formas comprobadas por la ciencia de reducir la grasa abdominal son:

  • Enfócate en el momento presente, respira y mira a tu alrededor. Vivir en el aquí y el ahora es una manera de tener menos grasa abdominal según un estudio realizado por el international Journal of Behavioral Medicine.
  • Selecciona grasas insaturadas. Necesitamos las grasas para sobrevivir: la saturadas, que son sólidas a temperatura ambiente, como el tocino, tienen una mayor probabilidad de causar aumento de peso en la zona abdominal en relación con las grasas insaturadas, como los aceites.
  • Levanta pesas: el entrenamiento con pesas es la única manera de contrarrestar la pérdida muscular debido al envejecimiento. Un estudio realizado por la escuela de salud pública de Harvard señala que los sujetos que hicieron 20 minutos de entrenamiento con pesas tenían menos grasa abdominal acumulada que aquellos que hicieron cardio durante el mismo lapso de tiempo. Levantar pesas es más eficiente para reducir la grasa abdominal que el ejercicio aeróbico.
  • Consume mucha fibra: añade frutas a tu yogur, vegetales a tu ensalada y cambia el pan blanco por pan integral. Un estudio señala que por cada 10 g más de fibra soluble consumida al día, la grasa abdominal se redujo casi en 4% en un periodo de cinco años. No es una reducción rápida, pero la mayoría de las personas no consumen suficiente fibra. La fibra mantiene tu hambre saciada por más tiempo y hace que te sientas satisfecho con porciones más pequeñas. Se recomienda que aumentes tu consumo gradualmente hasta alcanzar 25 gramos de fibra al día. Algunos alimentos con alto contenido de fibra son: alcachofas, peras, aguacates, frijoles, frambuesas, repollitos de Bruselas, semillas de Kia, higos, guisantes, Quinoa, y arvejas.